sábado, 12 de noviembre de 2011

Jacint Verdaguer

Jacint Verdaguer (1845-1902), poeta español en lengua catalana. Su obra, máximo exponente de la renaixença y ampliamente traducida, es estimada como la mayor aportación al moderno catalán literario. Buen número de sus poesías, objeto de versiones musicales y difundidas como canciones, son ya patrimonio de la cultura popular; así L’emigrant (El emigrante) y el Virolai a la Virgen de Montserrat.
Verdaguer, nacido en el pueblecito de Folgueroles (Barcelona), en el seno de una familia de modestos campesinos, estudió en el seminario de Vic. Su asidua participación en los Jocs Florals (Juegos florales) de Barcelona fue, desde 1865, su camino de acceso a los círculos literarios barceloneses.
Ordenado sacerdote en 1870 y destinado a la parroquia de Vinyoles d'Orís (Tarragona), se le declaró la enfermedad cerebral que llevaría a los médicos a prescribirle aires de mar. En los años 1875 y 1876 fue capellán en naves de la Compañía Transatlántica, del marqués de Comillas, que viajaban entre la península y La Habana. Así, encuentra el poeta tiempo y estímulos para coronar L’Atlàntida (La Atlántida, 1877), el ambicioso poema que, premiado en los Jocs Florals, cimentaría su fama internacional.
A finales de 1876 era ya capellán del palacio del marqués de Comillas y poco después sería nombrado limosnero del mismo. Al tiempo que acrecentaba su prestigio en los medios literarios y cívicos, Verdaguer había afianzado su amistad y su ascendente sobre la familia Comillas, a la que acompañaba en sus viajes. Fue en uno de estos viajes, el realizado a Tierra Santa en 1886, en el que se le desató una profunda crisis espiritual. Empezó a manifestar cierta desmesura en las obras de caridad y en la práctica de exorcismos, lo que comprometió su situación en el palacio del marqués y ante la misma jerarquía eclesiástica.
Unos polémicos artículos del autor en la prensa bajo el título En defensa pròpia (1895-1897), le valieron la suspensión a divinis, revocada en 1898 merced a diversas intercesiones y a la misma opinión pública. Siendo beneficiario de la iglesia de Belén de Barcelona, murió en el vecino pueblo de Vallvidrera en 1902. Su entierro fue una clamorosa manifestación de simpatía popular.
Se ha dicho que la obra de Verdaguer, copiosa y diversa, bajo una orientación esencialmente romántica, llena ciertas lagunas que una historia a veces problemática había dejado en la literatura catalana. Esto se manifiesta con particular claridad en el caos de sus dos grandes poemas épicos: L’Atlàndida, versión mitológica sobre el origen de la configuración actual de los continentes y, de modo implícito, sobre la hazaña de Colón, y Canigó (1886), brillante cantar de gesta que, sintetizando elementos históricos, geográficos, líricos y folclóricos, confiere un sentido cristiano a los orígenes de Cataluña.
La intensidad del sentimiento religioso, a veces expresada con reflejos de los grandes místicos castellanos (véase Mística) y de Francisco de Asís, presenta su núcleo más importante en Idil.lis i cants místics (Idilios y cantos místicos, 1879), Caritat (Caridad, 1885), Sant Francesc (San Francisco, 1895) y Flors del Calvari (Flores del Calvario, 1896). Por otra parte, y como ya ocurre en Canigó, los poemas patrióticos verdaguerianos van a menudo teñidos de fervor religioso: es el caos de Oda a Barcelona (1883), Montserrat (1889) y Aires del Montseny (1901).
Jacint Verdaguer es asimismo un gran prosista, como lo acreditan sus escritos de viajes —Excursións i viatges (Excursiones y viajes, 1887) y Dietari d’un pelegrí a Terra Santa (Dietario de un peregrino a Tierra Santa, 1889)— y, por otra parte, sus espléndidos volúmenes Rondalles (Rondallas, 1905) y Folklore (Folclore, 1907), colecciones de cuentos y leyendas recogidos de la tradición oral.

Ikkyu

Ikkyu (1394-1481), monje zen japonés, calígrafo y poeta en lengua china. Hijo del emperador Go-Komatsu (que reinó de 1382 a 1412) y de una dama cortesana, ingresó a los cinco años en el templo zen Ankoku-ji de Kioto. En 1410 lo abandonó para estudiar con maestros particulares zen y se instaló cerca del lago Biwa, donde se dice que alcanzó la iluminación al escuchar el graznido de un cuervo.
Se trasladó al puerto de Sakai, en la década de 1420, época en la que se hizo famoso por su conducta disoluta, ya que visitaba con frecuencia los prostíbulos. Después vagó por Japón, mientras se relacionaba con actores de teatro nō, poetas y pintores, y escribía poemas en chino. Criticó el espíritu mundano de los templos zen de su época en agrias polémicas plasmadas en su poético Jikaishu (1455). En 1457 escribió Esqueletos, una obra piadosa sobre la fragilidad de la existencia. En 1474 fue a dirigir un templo de Kioto, el de Daitoku-ji; lo reformó y ayudó a reconstruir sus recintos saqueados por la guerra. Pero pronto lo abandonó y pasó los últimos años de su vida con una monja ciega. Los poemas chinos de su antología, La nube loca, son de tipo religioso, unas veces muy espirituales y otras, gráficamente eróticos.

Herman Melville

Herman Melville (1819-1891), novelista estadounidense y una de las principales figuras de la historia de la literatura. Su exploración de los temas psicológicos y metafísicos influyó en las preocupaciones literarias del siglo XX, a pesar de que sus obras permanecieron en el olvido hasta la década de 1920, cuando su genio recibió finalmente el reconocimiento que merecía.
Melville nació en Nueva York, el 1 de agosto de 1819, en el seno de una familia en decadencia. En 1837 se embarcó rumbo a Liverpool como mozo de cabina. De regreso a Estados Unidos trabajó como profesor y en 1841 viajó a los Mares del Sur a bordo del ballenero Acushnet. Tras 18 meses de travesía abandonó el barco en las islas Marquesas y vivió un mes entre los caníbales. Escapó en un mercante australiano y desembarcó en Papeete (Tahití), donde pasó algún tiempo en prisión. Trabajó como agricultor y viajó a Honolulú (Hawai), y desde allí, en 1843, se enroló en una fragata de la Marina estadounidense. A partir de 1844 dejó de navegar y comenzó a escribir novelas basadas en sus experiencias como marino; participó en la vida literaria de Boston y Nueva York.
Sus cinco primeras novelas alcanzaron rápidamente una gran popularidad. Typee (1846), Omoo (1847) y Mardi (1849) están ambientadas en las islas de los Mares del Sur. Redburn (1849) está basada en su primer viaje por mar, mientras que La guerrera blanca (1850) relata sus experiencias en el ejército. En 1850 se estableció en una granja cerca de Pittsfield (Massachusetts), donde entabló una estrecha amistad con Nathaniel Hawthorne, autor que ejercería una gran influencia en Melville y a quien éste dedicó su obra maestra, Moby Dick o la ballena blanca (1851).
El tema central de esta novela es el conflicto entre el capitán Ahab, patrón del ballenero Pequod, y la gran ballena blanca que le arrancó las piernas al capitán a la altura de la rodilla. Ahab, ávido de venganza, se lanza con toda su tripulación a una desesperada búsqueda de su enemigo. La obra sobrepasa en mucho la aventura y se convierte en una alegoría sobre el mal incomprensible representado por la ballena, un monstruo de las profundidades, que ataca y destruye lo que se pone en su camino, y también por el capitán Ahab, que representa la maldad absurda y obstinada, que sostiene una venganza personal y arrastra a la muerte inútil a muchos inocentes. La ambigüedad con la que se juzgan el bien y el mal hace de esta novela una heredera de la Odisea de Homero e incluso de la Divina Comedia de Dante.
Moby Dick no resultó un éxito comercial y la siguiente novela de Melville, Pierre o las ambigüedades (1852), una oscura exploración alegórica sobre la naturaleza del mal, fue un estrepitoso fracaso. Hoy, sin embargo, esta obra goza de cierta aceptación entre la crítica y el público. Israel Potter (1855), una historia romántica, corrió la misma suerte que las dos primeras.
En el libro de relatos Cuentos de Piazza (1856) se incluyen algunos de los mejores cuentos de Melville. Destacan especialmente 'Benito Cereno' y 'Bartleby el escribiente', así como los diez fragmentos descriptivos de las islas Galápagos, en Ecuador, que llevan por título 'Las Encantadas'. La novela inacabada El timador (1857), ambientada en un vapor del Mississippi, es una sátira del egoísmo y el materialismo de la época. Entre 1866 y 1885 Melville se ganó la vida como inspector de aduanas en Nueva York. Durante este periodo publicó varios volúmenes de poesía que han sido justamente valorados con el paso del tiempo. Entre estos figuran Aspectos de la guerra (1866) y Clarel (1876), la historia de una peregrinación a Tierra Santa salpicada de aventuras. En 1891 completó la novela Billy Budd, marinero (1924), la historia de un joven grumete que representa la inocencia, dominado por un malvado y endurecido oficial que es la personificación del mal. Melville murió en Nueva York el 28 de septiembre de 1891, poco después de completar Billy Budd. Esta obra ha sido llevada al teatro, al cine y a la ópera (1951) por el compositor inglés Benjamin Britten, en colaboración con el novelista E. M. Forster.

Henry David Thoreau

Henry David Thoreau (1817-1862), escritor, filósofo y naturalista estadounidense, cuya obra demuestra cómo los ideales abstractos de libertad e individualismo pueden realizarse en el ámbito de nuestras vidas.
Nació en 12 de julio de 1817, en Concord (Massachusetts), en el seno de una familia de comerciantes, y estudió en la Universidad de Harvard. Durante algunos años trabajó como profesor y tutor, tanto en Concord como en Staten Island (Nueva York). Entre 1841 y 1843 vivió en la casa del ensayista y filósofo transcendentalista, también estadounidense, Ralph Waldo Emerson, y allí conoció a numerosos transcendentalistas, como el educador y filósofo Amos Bronson Alcott, y a los críticos literarios de mentalidad reformista Margaret Fuller y George Ripley. Dos años más tarde se trasladó a una cabaña a orillas del Walden Pond, un pequeño lago situado en las afueras de su ciudad natal. Su estancia en la cabaña se prolongó hasta 1847. Regresó de nuevo a la casa de Emerson, en la que vivió entre 1847 y 1848, y finalmente, en 1849 se mudó a Concord, con sus padres y su hermana. Durante su permanencia en Walden Pond y, más tarde, en su ciudad natal, Thoreau sobrevivió llevando a cabo variados trabajos, como jardinero, carpintero y guadabosques. La mayor parte de su tiempo la dedicó al estudio de la naturaleza, a meditar acerca de problemas filosóficos , a leer a los clásicos de la literatura griega, latina e inglesa, y a mantener largas conversaciones con sus vecinos.
La revista transcendentalista The Dial publicó el poema 'Simpatía' en su primer número, en el año 1840 y siguió publicando otros poemas —entre los cuales cabe mencionar 'A la concella del este' y 'Un paseo en invierno', así como el ensayo 'Historia natural de Massachusetts'— hasta que dejó de editarse en 1844.
Sólo dos de los numerosos volúmenes que ocupan sus obras completas fueron publicados en vida del autor: Una semana en los ríos Concord y Merrimack (1849) y Walden, o la vida en los bosques (1854). Los materiales que componen el resto de los volúmenes fueron publicados póstumamente por los amigos del escritor, basándose en sus diarios, manuscritos y cartas. Una semana en los ríos Concord y Merrimack es la descripción de un viaje en barca que Thoreau llevó a cabo en agosto de 1839; se trata de una combinación de estudio de la naturaleza y especulación metafísica, y transmite claramente la comprometida personalidad de su creador. Walden, quizá su obra más conocida, expresa de un modo más concluyente las buenas razones que existen para adoptar una vida contemplativa, y contiene una nítida descripción de los principales detalles de su experiencia. Sus diarios y ensayos, de un gran valor literario, reflejan un talento especial a la hora de conseguir un estilo fresco y cuidado.
Thoreau eligió ir a la cárcel, aunque sólo por una noche, en lugar de pagar los impuestos a un gobierno que admitía la esclavitud y estaba envuelto en una guerra con México. Su postura en este aspecto quedó mucho más clara en su ensayo más célebre, 'Desobediencia civil' (1849). En él, sentó las bases teóricas de la resistencia pasiva, un método de protesta que, más adelante, adoptaría el político indio Mahatma Gandhi como táctica contra los británicos. Thoreau murió el 6 de mayo de 1862 en la misma ciudad en que había nacido.


Honoré de Balzac

Honoré de Balzac (1799-1850), escritor francés de novelas clásicas que figura entre las grandes figuras de la literatura universal, y cuyo nombre original era Honoré Balssa.
Balzac nació en Tours, el 20 de mayo de 1799. Hijo de un campesino convertido en funcionario público, tuvo una infancia infeliz. Obligado por su padre, estudió leyes en París de 1818 a 1821. Sin embargo, decidió dedicarse a la escritura, pese a la oposición paterna. Entre 1822 y 1829 vivió en la más absoluta pobreza, escribiendo teatro trágico y novelas melodramáticas que apenas tuvieron éxito. En 1825 probó fortuna como editor e impresor, pero se vio obligado a abandonar el negocio en 1828 al borde de la bancarrota y endeudado para el resto de su vida.
En 1829 escribió la novela Los chuanes, la primera que lleva su nombre, basada en la vida de los campesinos bretones y su papel en la insurrección monárquica de 1799, durante la Revolución Francesa (véase Chuanes). Aunque en ella se aprecian algunas de las imperfecciones de sus primeros escritos, es su primera novela importante y marca el comienzo de su imparable evolución como escritor. Trabajador infatigable, Balzac produciría cerca de 95 novelas y numerosos relatos cortos, obras de teatro y artículos periodísticos en los veinte años siguientes.
En 1832 comenzó su correspondencia con una condesa polaca, Eveline Hanska, quien prometió casarse con Balzac tras la muerte de su marido. Éste murió en 1841, pero Eveline y Balzac no se casaron hasta marzo de 1850. Balzac murió el 18 de agosto de ese mismo año.
En 1834 concibió la idea de fundir todas sus novelas en una obra única, La comedia humana. Su intención era ofrecer un gran fresco de la sociedad francesa en todos sus aspectos, desde la Revolución hasta su época. En una famosa introducción, escrita en 1842, explicaba la filosofía de la obra, en la cual se reflejaban algunos de los puntos de vista de los escritores naturalistas Jean Baptiste de Lamarck y Étienne Geoffroy Saint-Hilaire.
Balzac afirmaba que, así como los diferentes entornos y la herencia producen diversas especies de animales, las presiones sociales generan diferencias entre los seres humanos. Se propuso de este modo describir cada una de lo que llamaba “especies humanas”. La obra incluiría 137 novelas, divididas en tres grupos principales: Estudios de costumbres, Estudios filosóficos y Estudios analíticos. El primer grupo, que abarca la mayor parte de su obra escrita, se subdivide a su vez en seis escenas: privadas, provinciales, parisinas, militares, políticas y campesinas.
Las novelas incluyen unos dos mil personajes, los más importantes aparecen a lo largo de toda la obra. Logró completar aproximadamente dos tercios de este enorme proyecto. Entre las novelas más conocidas de la serie figuran Papá Goriot o El tío Goriot (1834), que narra los excesivos sacrificios de un padre con sus ingratas hijas; Eugenia Grandet (1833), donde cuenta la historia de un padre miserable y obsesionado por el dinero que destruye la felicidad de su hija; La prima Bette (1847), un relato sobre la cruel venganza de una vieja celosa y pobre; La búsqueda del absoluto (1834), un apasionante estudio de la monomanía, y Las ilusiones perdidas (1837-1843), un relato sobre las ambiciones de un criminal, Vautrin, dotado de una inteligencia única.
El objetivo de Balzac era ofrecer una descripción absolutamente realista de la sociedad francesa, algo fascinante para el autor. Sin embargo, su grandeza reside en la capacidad para trascender la mera representación y dotar a sus novelas de una especie de suprarrealismo. La descripción del entorno es en sus obras casi tan importante como el desarrollo de los personajes. Él afirmó en cierta ocasión que “los acontecimientos de la vida pública y privada están íntimamente relacionados con la arquitectura“, y en consecuencia, describe las casas y las habitaciones en las que se mueven sus personajes de tal modo que revelen sus pasiones y deseos.
Aunque los personajes de Balzac son perfectamente creíbles y reales, casi todos ellos están poseídos por su propia monomanía. Todos parecen más activos, vivos y desarrollados que sus modelos vivos, por lo que esta superación de la vida es un rasgo característico de sus personajes. Además convierte en sublime la mediocridad de la vida, sacando a la luz las partes más sombrías de la sociedad. Confiere al usurero, la cortesana y el dandi la grandeza de héroes épicos.
Otro aspecto del extremado realismo de Balzac es su atención a las prosaicas exigencias de la vida cotidiana. Lejos de llevar vidas idealizadas, sus personajes permanecen obsesivamente atrapados en un mundo materialista de transacciones comerciales y crisis financieras. En la mayoría de los casos este tipo de asuntos constituyen el núcleo de su existencia. Así, por ejemplo, la avaricia es uno de sus temas predilectos. En sus diálogos demuestra un extraordinario dominio del lenguaje, adaptándolo con sorprendente habilidad para retratar una amplia variedad de personajes. Su prosa, aunque excesivamente prolija en ocasiones, posee una riqueza y un dinamismo que la hace irresistible y absorbente.
Entre sus numerosas obras destacan, además de las ya citadas, las novelas La piel de zapa (1831), El lirio del valle (1835-1836), César Birotteau (1837), Esplendor y miseria de las cortesanas (1837-1843) y El cura de Tours (1839); los Cuentos extravagantes (1832-1837); la obra de teatro Vautrin (1839), y sus célebres Cartas a la extranjera, que recogen la larga correspondencia que mantuvo desde 1832 con Eveline Hanska.

Íñigo López de Mendoza

Íñigo López de Mendoza (1398-1458), poeta español, una de las figuras más relevantes de la corte del rey Juan II de Castilla.
Pertenecía a una familia de la nobleza castellana en la que se cultivaban con la misma pasión, las letras y las armas, pero fue él quien mejor representó el modelo del caballero noble, soldado y poeta. Intervino en distintos hechos de armas del reinado de Juan II, y lo mismo luchó contra los moros (batalla de Huelma, 1438), que contra los nobles sublevados contra el rey (Olmedo, 1445); también desempeñó misiones diplomáticas en Italia, e incluso participó en intrigas cortesanas, ya que fue uno de los que consiguió ver a don Álvaro de Luna en el cadalso. Estas lealtades le valieron el título de marqués de Santillana, en la villa de Cantabria.
Pero aun siendo todo esto importante su fama se la debe a las letras. Pasó sus primeros años de juventud formándose en Aragón, y allí estuvo en contacto con los escritores en lengua catalana. Fue gran amigo del también poeta castellano Juan de Mena, con el que intercambió poemas laudatorios, como era costumbre entre los elitistas y refinados poetas cortesanos, preocupados por la cultura universal y en saber qué escribía cada uno y no como los autores de romances, los herederos de los juglares, que lo hacían según la tradición y sin contacto con nadie.
López de Mendoza, que ya era un humanista concebía la poesía y la literatura en general no como un entretenimiento cortesano, sino como algo profundo que podía investigar cualquier tema siempre que se presentara “con fermosura cobertura”. Cultivó diversos géneros y estilos, canciones, serranillas, sonetos, composiciones satíricas políticas y religiosas o poemas didácticos y alegóricos.
El Proemio e carta al condestable don Pedro de Portugal (1445) es su obra en prosa de mayor interés. En el prólogo expone lo que para él es la poesía y a la vez es un documento importante de crítica literaria donde se apoya incluso en escritores clásicos como Homero o Séneca. Compuso también los Decires narrativos, una amplia colección de poemas que comenzó en 1437. Son relatos en primera persona de tipo alegórico, siguiendo el estilo del poeta italiano Dante, en el que trata temas amorosos como el Infierno de los enamorados, lamentos fúnebres como Planto por la reina doña Margarida, el tema de la fama y la fortuna en la Defunsión de don Enrique de Villena, reflexiones políticas en la Comedieta de Ponza.
Una obra muy personal del marqués de Santillana son las serranillas que arrancan de la tradición popular de los cancioneros galaico-portugueses y del valorado escritor Arcipreste de Hita, pero que él transforma con gracia y elegancia incluyendo retratos paisajísticos resultado de sus viajes por la península Ibérica: sierra del Moncayo, Lozoyuela (en la sierra de Guadarrama), la sierra de Jaén; en estos paisajes se describe con pinceladas localistas el tema del encuentro amoroso de un viajero con una pastora; el diálogo ingenioso hace de estas composiciones lo más refinado de la poesía del siglo XV español.

Homero Aridjis

Homero Aridjis (1940- ), poeta y narrador mexicano.
Nacido en Contepec, Michoacán, estudió periodismo en la Escuela Carlos Septién García de la ciudad de México. Se formó en el taller literario de Juan José Arreola. Fue embajador en Suiza y agregado cultural en los Países Bajos. Ha dado clases de literatura en varias universidades de Estados Unidos (como en la de Indiana y Nueva York) y colaborado en numerosas publicaciones. En 1985 co-fundó el Grupo de los Cien, una organización ecologista integrada por artistas e intelectuales comprometidos en la defensa de la naturaleza, especialmente en su país. Aridjis lucha por la conservación de los bosques, el fin de la matanza de tortugas marinas y ballenas, y el del tráfico de animales. Actualmente es presidente del PEN Club Internacional.
Su poesía, en un principio influenciada por Octavio Paz, ha pasado de la riqueza metafórica y visual de sus primeros libros a una sencillez discursiva que, como la de José Emilio Pacheco, busca acercarse a la limpidez. Sus libros de poemas más importantes son: Antes del reino (1963), Mirándola dormir (1964, Premio Xavier Villaurrutia), Perséfone (1967), Los espacios azules (1969), Quemar las naves (1975), Imágenes para el fin del milenio (1990), Tiempo de ángeles (1997), El ojo de la ballena (2001) y la antología Ojos de otro mirar (2002). Ha escrito también obras de teatro, como Moctezuma II (1982) y El gran teatro del fin del mundo (1989), y novelas, como El poeta niño (1971), 1492, Vida y milagros de Juan Cabezón de Castilla (1985), El último Adán (1986), Memorias del Nuevo Mundo (1988), La leyenda de los soles (1993), El señor de los últimos días (1994), ¿En qué piensas cuando haces el amor? (1996) y La zona del silencio (2002). Es autor también de unas memorias tituladas La montaña de las mariposas (2000).